Misión internacional de La Vía Campesina reconoce acciones de resistencia del pueblo venezolano

Delegados de la I Misión Internacional de Solidaridad de La Vía Campesina con Venezuela concluyeron este martes una jornada de trabajo en el país que iniciaron el 20 de enero, con el objetivo de conocer más de cerca la realidad del pueblo venezolano, en lo que significa la lucha, la resistencia y las acciones concretas ejecutadas frente a la crisis que ha generado el bloqueo criminal impuesto por el imperio estadounidense.

La Misión estuvo integrada por Viviana Catrileo, vicepresidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas de Chile; Marlen Sánchez, de la Asociación de Trabajadores del Campo de Nicaragua; Boaventura Monjane, comunicador de La Vía Campesina África (Mozambique); José Miguel Elosegui, comunicador de la Vía Campesina Sudamérica (Uruguay); Juan Antonio García, dirigente de La Vía Campesina España y David Crump, de la Asociación de Trabajadores Agrícolas de Florida (EEUU).

A partir de esta primera visita, Catrileo señaló que ahora corresponde elaborar un informe a lo interno de La Vía Campesina acerca de los detalles de la misión, la caracterización de los lugares visitados, las acciones concretas desarrolladas, recalcando que indicarán que la labor desempeñada requiere la designación de una segunda misión, “que pueda, de alguna forma, dictaminar acciones de solidaridad en lo concreto”.

Definió que la visita de la misión internacional es crucial para romper las barreras comunicacionales que existen, tanto en el continente como en el mundo, sobre la realidad venezolana: “Vimos un pueblo digno, que lucha, que resiste, que defiende su soberanía y su democracia con clara convicción y reconocemos que existe un proceso revolucionario”.

Asimismo, la dirigente mapuche valoró el nivel organizacional, el despliegue y la logística ofrecida en el país por los representantes de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, que desde 2010 asume oficialmente la membresía ante La Vía Campesina Internacional por Venezuela.

Comentó que estuvieron en el Instituto de Agroecología Latinoamericano (Iala) “Paulo Freire”, en Barinas, que felicitó porque sigue resistiendo de puertas abiertas pese a todas las dificultades. “Vamos a ver, a nivel de La Vía Campesina, cómo buscamos la forma de apoyar y ayudar a fortalecer el proceso del Iala”, acotó. También estuvieron en la Comuna El Maizal, en estado Lara y el consejo comunal Los Picachos, en la Ciudad Comunal “Simón Bolívar” de Apure, donde mencionaron la importancia que ha tenido la relación con el Iala y lo que significa el proceso de transición desde la agricultura convencional a la agroecología.

“Conversar con la gente nos permitió conocer ese sentimiento patriota por la Revolución Bolivariana, por la defensa de la soberanía, de la democracia y por la defensa de esos derechos que se han conquistado y que hacen parte del proceso revolucionario de Venezuela, que para nosotros en América Latina y en el mundo sigue siendo un referente de lucha y resistencia”, expresó Catrileo.

“Muy buena” organización campesina

Marlen Sánchez, de La Vía Campesina Nicaragua, apuntó que más allá de conocer las consecuencias en la población del bloqueo comercial de Estados Unidos, la Misión permitió constatar las formas de resistencia del pueblo venezolano, apropiándose y poniendo en prácticas los instrumentos jurídicos y de organización que les dejó el comandante Hugo Chávez.

De igual forma, Juan Antonio García, representante de La Vía Campesina Europa, observó una organización en el campo “muy buena”, que abarca todas las esferas, desde la entrega de tierras, la semilla, la distribución de alimentos para el ganado. “También hemos visto como se atiende a la mayoría de la población de Venezuela con la cesta básica, que le llaman combo Clap”, destacó.

La Vía Campesina es un movimiento internacional conformado por 164 organizaciones locales y nacionales en 73 países de África, Asia, Europa y América, que representan a unos 200 millones de campesinos, pequeños y medianos agricultores, sin tierra, jóvenes y mujeres rurales, indígenas, migrantes y trabajadores agrícolas de todo el mundo; construido sobre un fuerte sentido de la unidad y la solidaridad, que defiende la agricultura campesina y la soberanía alimentaria como una forma de promover la justicia social y dignidad de los pueblos, y se opone fuertemente a los agronegocios que destruyen las relaciones sociales y la naturaleza.